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Su partida salvadoreña para un trámite en España: la apostilla sí, la traducción no

Actualizado: 5 de noviembre de 2026 · Fuentes oficiales al pie

Para un trámite en España su partida salvadoreña no necesita traducción: ya está en castellano. Sí necesita apostilla, y la apostilla es gratuita. Lo que se paga es la auténtica del RNPN, $20. Y lo que tira el trámite es llegar con una certificación de hace más de un año.

Lo primero, porque es lo que más dinero ahorra: para España no hay traducción que pagar

La norma española que lista los papeles de la nacionalidad por residencia pide el certificado de nacimiento del país de origen «debidamente legalizado y traducido en su caso, conforme los Convenios Internacionales» (Orden JUS/1625/2016, anexo, apartado 1). Las tres palabras que importan son «en su caso»: la traducción se exige cuando el documento viene en otro idioma. Su partida salvadoreña viene en castellano, así que ese caso no se da.

Esto es distinto de Estados Unidos, donde la traducción certificada al inglés es obligatoria sin excepción. Y es distinto del resto de Europa: si su trámite es en un país cuyo idioma no es el español, ahí sí hace falta traducción, y quién puede firmarla lo decide el país de destino, no El Salvador. En el caso español, el único registro oficial de traductores jurados es el del Ministerio de Asuntos Exteriores, y se consulta gratis por idioma y provincia.

Por qué basta la apostilla y no tiene que pasar por el consulado español

El Salvador y España son parte del mismo convenio: el Convenio de La Haya de 1961 que suprime la legalización de documentos públicos extranjeros. En España está en vigor desde el 25 de septiembre de 1978; en El Salvador, desde el 31 de mayo de 1996. Lo dice la tabla oficial de estados parte de la Conferencia de La Haya.

El efecto práctico es el que le importa: el artículo 3 del convenio dice que el único trámite que se le puede exigir para acreditar la firma y el sello de su documento es la apostilla que pone el país de donde sale el papel. No hay que llevarlo al consulado de España en San Salvador para que lo legalice otra vez.

Quién pone la apostilla salvadoreña, cuánto cuesta y por qué sale en papel blanco

  • La autoridad designada es el Ministerio de Relaciones Exteriores, por su Dirección General de Asuntos Consulares. Es la única que puede apostillar: así está inscrito en el registro de autoridades competentes de la Conferencia de La Haya.
  • Precio: ninguno. La ficha oficial de El Salvador en la Conferencia de La Haya, actualizada el 8 de enero de 2026, dice «Price: No charge».
  • Desde el 1 de marzo de 2017 la apostilla se emite en papel corriente: bond base 20, tamaño carta, blanco, con sello seco y sello oficial de hule. Si le llega así, no está mal hecha: así es.
  • La misma ficha publica ocho oficinas con dirección y teléfono: Antiguo Cuscatlán (la sede), Centro de Gobierno en San Salvador, SOHO Cascadas en Ciudad Merliot, Plaza Mundo en Soyapango, Centro Comercial Pasatiempo en Lourdes Colón, Santa Ana, y Metrocentro en San Miguel.

El reloj de un año: el error que tira la cadena entera

La apostilla se pone encima de un documento ya autenticado, y la auténtica la hace el RNPN por $20.00, en dos horas. Pero su ficha oficial trae una advertencia que casi nadie lee y que decide el trámite: *«Presentar certificación de partida certificada original y vigente menos de 1 año de haber sido emitida»*.

Es decir: la partida que usted guardó hace tres años no se puede autenticar. Hay que pedir una nueva antes de empezar. Por eso el orden correcto es siempre el mismo —certificación nueva, luego auténtica, luego apostilla— y por eso no sirve adelantar la apostilla.

Qué papeles le va a pedir España, según su propia norma

Si lo suyo es la nacionalidad por residencia, el anexo de la Orden JUS/1625/2016 lista tres documentos que salen de El Salvador:

  • El certificado de nacimiento del país de origen, legalizado y traducido en su caso. Es su partida de nacimiento, apostillada.
  • El certificado de antecedentes penales del país de origen, legalizado y traducido conforme a los Convenios Internacionales. En El Salvador lo emite la Dirección General de Centros Penales, y es otro documento distinto de la solvencia de la Policía: pregunte cuál de los dos le piden antes de pagar.
  • Si usted está casado, el certificado de matrimonio del país donde se celebró la boda, traducido y legalizado en su caso. En El Salvador esa partida vive en el municipio de la boda, no donde nacieron los cónyuges.
  • Un dato que cambia los plazos y que mucha gente no sabe: el artículo 22.1 del Código Civil español exige diez años de residencia legal en general, pero bastan dos años para los nacionales de origen de países iberoamericanos. El Salvador es uno de ellos. Y basta un año para quien lleve un año casado con español o española (artículo 22.2, letra d).

Cuánto cuesta de verdad, separando lo del Estado de lo nuestro

Tasas del Estado salvadoreño. La certificación de partida cuesta $5.00 si la pide alguien dentro de El Salvador y $35.00 en la modalidad del exterior, según el tarifario del RNPN. La auténtica, $20.00. La apostilla, $0. Eso es todo lo que cobra el Estado.

Nuestro honorario, aparte y publicado. La partida apostillada en digital cuesta $159 con la tasa de $35 incluida, en 7 a 10 días hábiles. El Expediente Europa —partida más partida marginada, autenticadas, apostilladas y enviadas por courier a Europa— cuesta $345 con las tasas (unos $90) y el envío ($54) adentro, en 20 a 25 días hábiles.

Las dos rutas honestas

Hágalo usted mismo, y no nos pague nada. La certificación es el paso fácil: la ficha oficial de simple.sv dice, textual, que *«este trámite puede ser realizado por un tercero sin documento de autorización»*. O sea que un familiar de confianza en El Salvador puede pedir su partida sin poder notarial y sin pagarle a nadie. Los dos pasos siguientes —auténtica en el RNPN y apostilla en Cancillería— son presenciales y en El Salvador, así que necesita a alguien allá con tiempo para hacer dos filas.

Nosotros. Hacemos la cadena completa sin que usted viaje y sin pedirle una sola clave. Antes de empezar le preguntamos qué institución española se lo pide, porque de eso depende si necesita también la partida marginada o solo la simple.

Y dónde paramos. Si detrás del papel hay un caso legal —reconocer en España una sentencia salvadoreña, rectificar un nombre mal asentado, una herencia o un bien en disputa— eso ya no es papelería: lo lleva un abogado. Para eso está legalsv.com.

Un caso real

El error más caro de esta ruta tiene siempre la misma forma: alguien que vive en España busca en una gaveta la partida que le mandaron hace tres años, paga el viaje de un familiar al RNPN para autenticarla y en ventanilla le dicen que no se puede, porque la certificación tiene más de un año. Hay que pedir una nueva, y el reloj del expediente español empieza de cero. La partida vieja no se puede reciclar, aunque los datos no hayan cambiado.

Preguntas frecuentes

¿Necesito traducir mi partida salvadoreña para un trámite en España?
No. La norma española pide el certificado de nacimiento legalizado y traducido «en su caso», y ese caso es cuando el documento viene en otro idioma. Su partida salvadoreña ya está en castellano. Lo que sí necesita es la apostilla.
¿Cuánto cuesta apostillar un documento en El Salvador?
Nada. La ficha oficial de El Salvador en la Conferencia de La Haya, actualizada el 8 de enero de 2026, dice «Price: No charge». La emite el Ministerio de Relaciones Exteriores, que es la única autoridad facultada. Lo que se paga antes es la auténtica del RNPN: $20.00.
¿Sirve la partida que tengo guardada desde hace años?
Para autenticarla, no. La ficha del RNPN exige presentar la certificación original y vigente, emitida hace menos de un año. Si la suya es más vieja, hay que pedir una nueva antes de empezar la cadena.
¿Tengo que llevar el documento al consulado de España para legalizarlo?
No. España y El Salvador son parte del Convenio de La Haya de 1961, y su artículo 3 dice que el único trámite exigible es la apostilla del país de donde sale el documento. Con la apostilla salvadoreña, el consulado español no tiene que legalizar nada más.

Si prefiere que lo hagamos nosotros

Precio fijo publicado. Si no se lo entregamos, le devolvemos su dinero.

Fuentes

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